Capítulo 16 – Sr. Rodolfo Rizo Julio/Agosto 2013

Publicado en Contenidos > Lectura e información > Mi vida detras de la mira > Capítulo 16 – Sr. Rodolfo Rizo Julio/Agosto 2013

De regreso de la competencia de Estados Unidos que les comente en el capítulo anterior, luego luego me fui de cacería donde un venado hermoso y yo vivimos algo muy peculiar.

Traía las pilas bien puestas y muchas ganas de ir de cacería ya que estaba muy motivado por lo del campeonato, fui con mis grandes amigos y mi hijo Antonio a Sonora, en el viaje ya saben hubieron varias aventuras, siempre iba en mi combi verde que era tan cómoda y espaciosa, yo siempre la cuidaba mucho y llegando a Sonora, traíamos toda la despensa de la semana que íbamos a estar , pero llegar al campamento estaba un riachuelo, y pensé como en las películas, ahorita tomo vuelo y lo paso, solo es cuestión de acelerar y listo, y para nada, al momento de hacer eso, se clavó la combi en el riachuelo con el lodo y piedras y toda la mercancía de la despensa se dispersó por todos lados y nos quedamos sin desayunar huevo, por que no sobrevivió ninguno, total tuvimos que poner tablas de madera para poder atravesar, pero por fin llegamos y a montar todo.

Desde el primer día nos comenzamos a divertir mucho, ya saben haciéndonos miles de bromas entre los amigos, nos dividimos en parejas para salir a arrear a los venados y mandárnoslos unos a los otros, era muy chistoso por que los compañeros que se la pasaban hablando, discutiendo y fumando les salían todos los animales y a mi hijo y a mí que nos la pasamos en silencio no nos salía nada.

El tercer día comenzamos a tener más suerte, desde tempranito salimos a una brecha que nos donde vimos que había muchas huellas, y nos estuvimos un par de horas cuando vimos a una de las más hermosas piezas que tengo en casa. Mi hijo y yo al mismo tiempo vimos a tan hermoso venado bura, a base de señas nos pusimos de acuerdo para generar los disparos, el primero lo hizo él y salió corriendo muy rápido, luego le dispare yo y cayo a unos cuantos metros después, cuando fuimos a revisarlo vimos que efectivamente tenía 2 impactos nuestro bura.

Llegando al campamento nos felicitaron, brindamos mucho porque también dos de mis amigos habían cazado otros dos buras.

Al siguiente día, salí nuevamente con mi hijo a otro punto distinto para dale oportunidad a otros compañeros, pero la suerte realmente estaba de nuestro lado, nos salió otro enorme bura, en esta ocasión solo yo pude dispararle dos tiros y lo fuimos a buscar a una cañada un poco difícil de accesar, todas las manos nos las arañamos, pero valió mucho la pena, solo que para sacarlo de ahí, nos costó mucho trabajo y tuvimos que esperar algunos refuerzos.

La suerte seguía de nuestro lado, dos días antes de regresar a casa, nos salieron cinco jabalís corriendo de forma despavorida, mi hijo cazo uno de ellos y los demás lograron escapar.

Tristemente ya era el último día que íbamos a estar en ese hermoso lugar de sonora, yo ya no salí con la intención de buscar otro venado, así que salí con mi arma a caminar, estaba conversando con uno de mis amigos, riéndonos y sin prestar mucha atención, cuando de repente veo una venado precioso con la cornamenta más grande de los que ya había cazado, tome mi arma, le apunte, puse el dedo en el gatillo, pero en eso me paso algo que jamás había experimentado, el venado estaba comiendo muy tranquilamente, me volteo a ver al telescopio, hizo una pausa en su alimento, nos quedamos viendo fijamente y yo créanme que tenía tantas ganas de tenerlo en mi casa como el más grande trofeo de cacería que hubiera tenido, pero sentí la nobleza del animal en esa mirada, que me dio un vuelco el corazón, sentí una emoción muy fuerte y a la vez me dieron ganas de llorar no sé por qué, el venado dejo de verme y continuó comiendo y definitivamente quite el dedo del gatillo y lo observe por algunos minutos, disfrutando de la tranquilidad de ese animal y me sentí tan satisfecho de haberle dejado con vida, fue una experiencia muy padre el ver que ese animalito confió en mí como si supiera que no lo iba a cazar, la verdad aún recuerdo esa mirada y vuelvo a tener el mismo sentimiento de respeto y sensibilidad que me dejo desde ese entonces.


FEDERACION MEXICANA DE CAZA, A .C.

logo FEMECAMéxico, D.F. a 05 AGOSTO de 2013

 

ESTIMADOS AMIGOS:

En toda la republica hemos dado los instructores de FEMECA cursos donde certificamos a mas de 14000 alumnos, lo que es un motivo de orgullo.

Todos los que toman el curso se sorprenden de lo que aprenden aún siendo cazadores experimentados, por eso los invito a que se informen en donde pueden tomar el curso y así tener derecho a tramitar su licencia indefinida en SEMARNAT.

Sin más por el momento y esperando esto les sea de motivación, quedo de ustedes.

Atentamente

“CAZAR ES CONSERVAR”

Carlos Moreno F

DR. CARLOS MORENO FERNANDEZ

PRESIDENTE